Marco V. V.
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Acabo de salir de Barudent absolutamente decepcionado y cabreado. Tenía hora a las 16, a menos cinco ya estaba dentro esperando, de hecho era el único cliente que había en el dentista. A los 25 minutos de estar sentado en la sala de espera, va la dentista a ver que pasa, se da cuenta que la recepcionista llevaba un buen rato buscando mi número de póliza por el ordenador, le informa diciéndole que solo salen por ordenador los que tienen seguro dental, cosa (como le había dicho yo a la recepcionista) que no es mi caso, y le dice a la recepcionista en voz alta qué a quién se le ocurre ir sin tarjeta (yo estaba en la sala contigua separado por un cristalito a un metro de distancia y por una puerta abierta de par en par). El trato de los trabajadores de la clínica hacia mí, especialmente el de la dentista, ha cambiado drásticamente cuando se han enterado que venía a hacerme la limpieza bucal que entra por el seguro de vida.
Viene la recepcionista a informarme de que no me pueden atender sin tarjeta. Me disculpo por no haber traído la tarjeta al no haberla encontrado y al pensar que estaría la información informatizada, les digo que puedo llamar al seguro y solucionarlo pidiéndoles que envíen la documentación, que eso es inmediato. Me dice que solo hay ya 10 minutos. En un minuto la chica que me atiende de Santa Lucía, que ha tardado medio minuto en cogerme la llamada, se dispone a enviar la documentación pertinente para corroborar que está todo en regla, se lo comento a la recepcionista y me dice que ya no me pueden atender, que se me ha pasado la hora.
Entiendo que no te puedan atender sin tarjeta pero si esto me lo dicen al llegar hago la llamada a menos 5 y a las 16 ya tengo los datos necesarios (y sobran dos minutos para cortesías varias).
Entiendo que la recepcionista pensaba como yo que estaba informatizado y que como en la sanidad pública vas con el DNI y es suficiente, es decir entiendo que se equivoque (como yo), pero lo que es de muy mala educación es que para excusar la situación, la dentista se ponga a decir que a quién se le ocurre ir sin tarjeta y echarme de malas maneras después de estar ahí 25 minutos esperando.
De hecho, de forma alegórica antes de entrar a la clínica la recepcionista con un 4x4 se ha metido en contra para conseguir un aparcamiento y casi me atropella (me ha pedido disculpas y todo).
Al irme nervioso e indignado me he dejado una cosa en la sala de espera por lo que he tenido que volver. He aprovechado para comentarles que si me hubieran dicho lo de la tarjeta al entrar (repito que eran las 15:55) hubiera conseguido los datos necesarios en dos minutos, me han echado de malas maneras (la dentista con una violencia sorprendente no me ha querido ni escuchar) diciéndome dos cosas, la primera es que encima que venía de gratis y la segunda que había un papelito colgado que ponía lo de las tarjetas (no lo ve la recepcionista que trabaja ahí lo voy a ver yo). Ante tanta violencia y malestar me he ido pensando en que no saben lo que se hacen (téngase en cuenta el reflexivo) y que la generosidad es libertad convertida en ética.
Si no están contentos con el convenio que tienen con el seguro que no lo hagan pero como indica el nombre el "convenio" se hace porque conviene, y aunque no conviniera, cosa que se debería a la mala gestión de la empresa, a la gente siempre se les ha de tratar con dignidad, vengan del seguro, sean clientes que pagan al acabar la visita o sea porque la plantilla no ha sido lo suficientemente diligente o ha tenido una mala tarde. En fin... las puntuaciones que tienen son significativas... Poniéndoles una estrella me siento sumamente generoso.
Posdata: Es la primera vez que pongo menos de 4 estrellas en una reseña.
Un saludo y espero que este comentario pueda servir de ayuda a los lectores,
Marco